Cuantu Sol Hace
Después de Casino Royale esperaba otra cosa, lo que he visto ha sido una película de acción del montón. No es 007. No me gustó.
1º) No es James Bond porque ya no hay gadgets. No hay Q. Guste o no guste, durante cuatro décadas largas, una de la principales características de las películas de Bond eran los gadgets. Hay quien dijo que “que gadgets van a poner si ya los tenemos todos en el móvil”. Ya, yo en mi móvil llevo un laser, y un lanzamisiles en mi scenic, lo más normal del mundo. Precisamente los gadgets a mostrar no deberían ser aplicaciones informáticas, que no sorprenden a nadie. Es el hardware lo que te llama la atención, que sea capaz de pinchar un ordenador desde el móvil no extraña a nadie, que a su coche le salga un reactor del maletero sí.
2º) No es James Bond porque no hay chistes, ni buenos ni malos, solo hay un par de momentos donde te consiguen arrancar una sonrisa. Bond, en todas las películas incluso en Casino Royale, tenía chistes, mejores o peores. Escenas que podríamos llamar graciosas. En esta película, poco, un par de chistes.
3º) No es James Bond porque en realidad no hay una “chica Bond”. Imagino que no sería políticamente correcto. Las dos supuestas chicas Bond de esta película pasan por la película sin pena ni gloria, y ninguna es especialmente guapa o exuberante, como solían ser en entregas anteriores. Imagino que como los tiempos actúales han cambiado, las “chicas Bond” han tenido que ajustarse a la nueva corrección política de estos tiempos.
4º) No es Bond porque las peleas y persecuciones están rodadas para que no te enteres de que pasa. Como en muchas películas de acción actuales las persecuciones y peleas las hacen con escenas de una décima de segundo, amontonan muchas hasta juntar uno o más minutos y las plantan ahí como si fuera una bañera con cortina y cuchillo. Una mierda de escenas mareantes, eso es lo que son.
Un amigo me decía que estaban planteando un Bond más realista, más creíble. Pues sinceramente no lo consiguen, la película queda como una película de acción, ni siquiera de espías, es un quiero y no puedo, indefinida, no es Bond, no es de agentes secretos, no es nada, cualquiera de las tres pelis de Bourne le da mil vueltas como cine de acción, de espías y de intrigas.
En su blog Sergio comenta que “los malos no son malos de opereta”. Disiento, son malos malos, no saben ser malos. El plan maestro del malo es controlar el agua de Bolivia, ni más ni menos que construyendo embalses subterráneos. Los malos tal vez sea lo único que tiene de Bond esta película ¡¡¡Son de opereta!!! Aun cuando no se llamen Spectra.








